Información valiosa y medidas útiles

La clave de la gestión de la energía es, desde luego, poner en práctica medidas basadas en información real. Pero los parámetros de medición de la energía de alto nivel son la culminación de operaciones diarias y de muchas decisiones tomadas por personas, procesos y tecnología. Para cuando se reconoce un problema de alto nivel, ya puede ser muy costoso.

¿Qué estrategias brindan la información necesaria para actuar antes de que surja un problema? En la práctica, debe utilizarse una combinación de métodos para contar con la información que permitirá evaluar y controlar una mejora activa sin incurrir en un gasto excesivo.

Siempre que las medidas se tomen con regularidad, mostrarán tendencias a lo largo del tiempo, que pueden revisarse periódicamente para determinar si la mejora está funcionando como se pretendía.

El método de medición elegido depende del nivel de información necesario.

Los métodos de medición se clasifican

en tres grupos generales:

  • Comparación
  • Medición indirecta
  • Medición directa

Comparación

Los métodos que se utilizan comparan la medición actual con un período anterior.

En el caso de las mediciones de entornos de edificios e industria, ciertas complejidades como el clima, los cambios del horario de funcionamiento y los usos del edificio pueden ocasionar discrepancias en la comparación de datos, y esos factores dificultan el uso de este método.

Existen servicios y software que proporcionan un modelo del edificio y resuelven estas complejidades. El modelo debe ser siempre preciso para ser eficaz.

La comparación de facturas consiste simplemente en comparar la factura actual con la del mes anterior o del año anterior.

Este método indica cómo está funcionando un programa pero en general no brinda información sobre qué medidas individuales continúan funcionando.

Muestra el rendimiento general de los proyectos grandes o de los que introducen mejoras interrelacionadas; sin embargo, no muestra qué otros efectos están ocurriendo.

Un ejemplo es cómo el uso de la energía afecta la productividad.

Medición indirecta

Muchas medidas pueden tomarse indirectamente, sobre la base de suposiciones.

Las mediciones poco prácticas o costosas, las restricciones de costos o tiempo y las condiciones desconocidas son factores que contribuyen a que sea necesario adoptar este enfoque.

Las mediciones indirectas son eficaces cuando las suposiciones y mediciones para dar con un parámetro de rendimiento no tienen mucho impacto en el parámetro.

En el ejemplo: el cambio de luminaria incandescente a LED mencionado antes, el consumo es la potencia total en watts de todas las lámparas multiplicada por la cantidad de horas que están encendidas.

En este caso, la única medición necesaria es la corriente total (amperaje), porque se puede suponer que la tensión no cambia. Si el amperaje es mayor que el que se registró justo después de quitar las lámparas, es que se agregaron más lámparas o no se utilizaron las correctas.

Los sistemas de control tienen la capacidad de registrar mediciones a lo largo del tiempo. Para esto, el dispositivo debe estar conectado al sistema de control, o controlado de alguna manera por éste.

El sistema registra una medición con especificación de fecha y hora, que pasa a estar disponible en uno o más informes del sistema.

Por ejemplo, supongamos que necesitamos determinar si una estrategia de programación sigue vigente. Basta con ver las lecturas de amperaje registradas a lo largo del tiempo o los eventos de encendido/apagado para saber si la estrategia de programación continúa vigente.

Ver los eventos que aparecen en los informes de un sistema de control también es eficaz para dispositivos que responden a un evento en forma automática.

Si un sistema de control de acceso registra la ocupación de una sala, podrá conocerse el tiempo de autonomía de las luces y posiblemente de los ventiladores de extracción si han sido encendidos porque la sala está ocupada.

Medición directa

Las mediciones directas muestran el rendimiento directamente sin supuestos. Si el requisito de rendimiento de una sala crítica debe ser de 68° F (20° C) +/- 1° F, es algo que se puede medir e informar sin que implique costos.

Existe una amplia variedad de sensores manuales y automáticos para estas mediciones, y numerosos sistemas para registrar los datos que producen. Las mediciones también se pueden captar sin automatización, como parte de un mantenimiento de rutina.

Instalar un medidor en un subcircuito o en un componente de un sistema proporciona una medición directa del rendimiento de ese sistema.

Por ejemplo, puede ocurrir que se desee operar un depósito con condiciones ambientales diferentes de las del área de oficina correspondiente, que está usando un programa de concientización sobre la energía.

Utilizar submedidores para el consumo de electricidad de la oficina demostraría si el programa de concientización es eficaz motivando al personal a apagar las luces dirigidas y los equipos de las PC al final del día.

Los submedidores pueden aislar un área específica del edificio para demostrar si un programa de conducta es beneficioso y conviene mantenerlo.

Si el cambio esperado es menor al 10% en cada área específica del edificio, comparar facturas no será un método preciso.

Las variaciones en el consumo mes a mes, los períodos de facturación y las facturas estimadas hacen que no sea confiable su utilización.

 

DescargaCatálogo de monitoreo

Translate »