Eficiencia energética activa – Ahorro energético permanente

En este documento técnico se sostiene que será imposible alcanzar los objetivos de emisiones de gases de efecto invernadero establecidos en el Protocolo de Kioto si no se declara obligatoria la e ciencia energética activa (Active Energy Ef ciency).

Eficiencia Energética

 

La eficiencia energética activa se define como el cambio permanente que
se consigue mediante el uso de las mediciones, la monitorización y el control del uso de la energía. Eficiencia energética pasiva es la instalación de contra-medidas para evitar las pérdidas térmicas, el uso de equipos de bajo consumo, etc.

El uso de equipos y dispositivos que ahorren energía como; la iluminación de bajo consumo- es fundamental pero no sus cientes. Sin un control adecuado, estas medidas tan solo mitigan las pérdidas de energía pero no consiguen una reducción real del consumo de energía ni en la forma en que se utiliza.

Todo lo que consume energía -desde el consumo directo de electricidad mediante la iluminación, calefacción y, sobre todo, los motores eléctricos, pero también el control de sistemas HVAC, control de calderas, etc.- debe abordarse activamente para conseguir ahorros significativos.

Entre otras medidas, habría que cambiar la cultura y la mentalidad de las personas y conseguir cambios de actitud en el trabajo y en casa, pero obviamente esta necesidad se reduce si se utilizan más controles técnicos.

Ahorro energético permanente a través de la eficiencia energética activa

Introducción

Es evidente que la eficiencia energética ocupa un lugar prioritario en la agenda de la mayoría. Sin embargo, la comprensión de lo que realmente supone la eficiencia energética y cómo se pueden implementar iniciativas para ahorrar energía no es tan sólida.

Por ello algunas empresas, como Schneider ElectricTM, han definido dos formas de abordar la eficiencia energética: la eficiencia energética pasiva y, sobre todo, la eficiencia energética activa.

Para muchos, las medidas energéticas giran alrededor del estudio de los problemas térmicos de la construcción, con soluciones como el aislamiento, el doble acristalamiento y las contra-medidas para evitar las pérdidas de calor. Para otros, es la iluminación, aunque a menudo se limiten a instalar sistemas de bajo consumo. Aquellos que necesitan mucha calefacción pueden creer que la respuesta está en un sistema de calderas eficiente.

Todas las medidas anteriores son loables y necesarias, pero en realidad solo son contramedidas pasivas que suelen mitigar la pérdida de energía en lugar de la energía suministrada.

La eficiencia energética activa se consigue cuando no solo se han instalado dispositivos de ahorro de energía, sino que estos se controlan para que utilicen la energía necesaria exclusivamente. Este aspecto del control es decisivo para lograr la máxima eficiencia. A modo de ilustración, pensemos en una bombilla de bajo consumo que se deja encendida en una habitación vacía. ¡Todo lo que se consigue es derrochar menos energía que si se hubiera usado una bombilla corriente!

Para conseguir un cambio permanente hay que gestionar la energía con mediciones, supervisión y control. Además, en comparación con los costes (y conocimientos técnicos necesarios para evitar riesgos) de instalar soluciones térmicas, el control de la energía se puede instalar a un precio relativamente moderado y con una amortización muy rápida. Esto es aún más cierto si se compara con los precios de la energía que siguen aumentando: la mayoría de las soluciones para el control de la energía se pueden amortizar en pocos años.

Otro factor muy importante que debería impulsar el uso de la eficiencia energética activa es la necesidad de lograr los ambiciosos objetivos de reducción de las emisiones de carbono establecidos por los gobiernos que Armaron el Protocolo de Kioto. En el sector de la construcción, por ejemplo, es sabido que a menos que los edifcios existentes (así como los de nueva construcción) sean eficientes desde el punto de vista energético, será sencillamente imposible alcanzar los objetivos establecidos para 2020.

La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero fue un objetivo global que se acordó en la Cumbre de la Tierra de Kioto en 1997 y que finalmente ratificaron 169 países en diciembre de 2006.

De acuerdo con el Protocolo de Kioto, los países industrializados han acordado reducir sus emisiones totales de gases de efecto invernadero un 5,2 % en 2012 respecto al año 1990. (En comparación con los niveles de emisiones que se esperaban para 2012 antes del Protocolo, este límite supone una reducción del 29 %.) El objetivo en Europa es una reducción global del 8 % con la meta de reducir las emisiones de CO2 un 20 % para 2020.

Este documento técnico examina las soluciones de eficiencia energética activa que se pueden aplicar en los edificios nuevos y existentes -en el comercio, industria, ámbito privado, público y residencial- así como en las infraestructuras de fabricación, industria y transporte.

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Situación actual

La energía se consume de muchas formas en todos los ámbitos de la vida, desde el suministro de recursos vitales como el agua, petróleo y el gas, hasta la iluminación y la calefacción de las casas y la energía que necesitan la industria y el comercio. Mucha de esa energía se consume de forma útil, pero a diario se derrochan grandes cantidades de energía. Este despilfarro o uso ineficiente de la energía debe corregirse.

En este documento técnico se exploran todos los aspectos del uso de la electricidad y su impacto en el medio ambiente. Con las emisiones de gases de efect invernadero en el punto de mira en todo el mundo, ha llegado la hora de

Que todos ahorremos energía con la aplicación inteligente de tecnologías que promuevan la e ciencia energética activa.

A nivel europeo, la directiva relativa a la eficiencia energética de los edificios (EPBD) se ha modi cado. Esta directiva exige que todos los edificios -incluidos los del sector residencial- tengan cali ficaciones energéticas, similares a las que los consumidores pueden ver en los electrodomésticos actualmente, y que muestren dichas calificaciones en las zonas públicas del edificio o, en el caso de los residenciales, en la documentación de la propiedad. Algunos gobiernos de la UE han declarado que esperan conseguir una reducción del 25 % en el consumo energético a partir de la presentación de este proyecto de ley.

Si bien la legislación tendrá consecuencias importantes, quizás la mayor repercusión para las empresas sea el fuerte incremento en el coste de la energía. Esto plantea un gran problema para las empresas ya que sus márgenes de beneficios se reducen considerablemente y se enfrentan al dilema de si aplicar la tijera a sus resultados o bien repercutir el aumento de los costes en los precios de sus productos y servicios y arriesgarse a perder competitividad.

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Ya se puede ahorrar en la generación y distribución de electricidad, en su uso y en la forma en que la electricidad puede utilizarse de una forma sensata para conseguir e ciencias en el uso de otras energías.

Disponemos de la tecnología para optimizar la eficiencia de la electricidad, incluyendo su aplicación para controlar el uso de otras energías y la forma de distribuirla.

Hay tecnologías para controlar el uso de la energía que los edificios dedican a iluminación, sistemas HVAC, controles y distribución. Solo la iluminación puede suponer un 40 % del consumo eléctrico de una empresa comercial normal. En las oficinas.

La expansión en el uso de las tecnologías de la información ha supuesto un enorme incremento del consumo eléctrico, así como el uso habitual de sistemas de aire acondicionado. La proliferación de centros de datos y nuevas industrias ha contribuido asimismo al espectacular aumento del uso de la energía eléctrica.

En la industria hay sistemas de demostrada eficacia para reducir la energía que consumen los sistemas de motores eléctricos y para controlar mejor la aplicación de la energía eléctrica en las fábricas. Dos tercios de la energía eléctrica que utiliza la industria la consumen los motores. En la mayoría de los países, menos de un 10 % de esos motores tienen algún tipo de control y por tanto no se pueden frenar ni apagar automáticamente. La automatización y el creciente uso de la energía eléctrica, así como los sistemas hidráulicos y neumáticos ineficientes han aumentado también en las regiones industrializadas.

En el hogar, los nuevos productos permiten controlar la iluminación y la calefacción para mejorar el nivel de vida y ahorrar electricidad. En la mayoría de los países, cada vivienda (incluyendo los apartamentos individuales) aporta unas 6,5 toneladas de CO2 cada año.

En otras palabras, ¡gas suficiente para llenar seis globos aerostáticos! Y solo con apagar las luces en las habitaciones vacías se podrían ahorrar 2,2 toneladas en cada hogar. Los ordenadores, varios televisores, modernos electrodomésticos, aire acondicionado e incluso la iluminación exterior y equipos eléctricos han provocado un crecimiento exponencial del consumo. Efectivamente, en muchas economías occidentales, el consumo doméstico de electricidad supera incluso al uso industrial.

En resumen, no hay motivos para no poder ahorrar activamente electricidad y otras energías siempre que se comprenda qué es lo que está en juego y se desee hacer algo al respecto.

Se prevé que la demanda mundial de energía aumente un 36 % para el año 2035 de acuerdo con el World Energy Outlook 2010 -y la mayor subida procederá de las economías emergentes del tercer mundo, donde el uso de nuevos equipos eléctricos está creciendo, y donde una gran parte de las poblaciones de algunas regiones que actualmente carecen de suministro eléctrico van a tenerlo.

Para la mayoría de las personas sería difícil imaginar una vida sin electricidad, pero esto no significa que el consumo no pueda controlarse para conseguir la e ciencia energética activa. Efectivamente, sin una firme resolución para aplicar medidas de e ciencia energética activa, los gobiernos se verán obligados a promulgar leyes para poder alcanzar los objetivos y metas de Kioto.

Tomar medidas energéticas

Todos podemos tomar medidas positivas para conservar la energía o utilizarla de forma más sensata. Contamos con la tecnología, en la mayoría de los casos su instalación no resulta cara y se amortiza rápidamente.

Partiendo de la premisa de que es imposible gestionar lo que no se puede medir, para grandes consumidores de energía -es decir, los que no son residenciales- el proceso de e ciencia energética activa debe comenzar evaluando cómo y dónde se utiliza la energía, y cuánta se consume.

Preguntas fundamentales que toda organización debe hacerse:

  • ¿Está preparada su organización para la eficiencia energética?
  • Los cambios en la legislación y los reglamentos están obligando a los ocupantes de los edificios a prepararse para la gestión del carbono. ¿Tiene su personal la formación adecuada?
  • ¿Está familiarizado el equipo financiero con las subvenciones e incentivos disponibles?
  • ¿Cómo evaluaría sus éxitos?
  • ¿Puede demostrárselo a sus clientes?
  • ¿Qué cantidad de uso de energía (incluyendo electricidad, gas, agua, petróleo y vapor) puede justificar?
  • ¿Quién usa la energía? La aplicación de medidas e caces de supervisión y asignación del consumo de energía aumenta el éxito de la e ciencia energética. No obstante, sin el compromiso de las personas que utilizan la energía en una organización, el ahorro será insostenible.
  • ¿Controla el nivel de conocimiento y las actitudes hacia la e ciencia energética activa en su empresa?

Otras evaluaciones necesarias:
• ¿Conoce sus necesidades? Para determinar

por dónde empezar, tiene que saber dónde se encuentra. Sin embargo, pedir consejo puede ser arriesgado, a menos que venga respaldado por la experiencia y el conocimiento. Empiece haciendo un estudio de sus instalaciones teniendo en cuenta sus objetivos.

• ¿Le muestran las recomendaciones el camino hacia la e ciencia energética?

• ¿Entiende los pasos siguientes?

• ¿Quién cumple los objetivos de e ciencia energética? Usted está al mando y con las inversiones adecuadas se puede ahorrar. Una implementación inadecuada de un plan de e ciencia energética podría reducir sustancialmente las posibilidades de ahorro.

• ¿Tiene los recursos para gestionar el aprovisionamiento y la instalación de equipos y asegurarse de seguir por el buen camino?

Las auditorías de expertos en consumo de energía, junto con las recomendaciones, son un buen punto de partida. Actualmente hay además algunos controles y contadores de consumo baratos y de fácil instalación que resultan extremadamente precisos y permiten identi car y gestionar mejor el despilfarro.

ISO 50001

En 2011, ISO publicará su nueva norma ISO 50001 sobre gestión de la energía. Esta norma ayudará a establecer sistemas de gestión y procesos para mejorar el rendimiento de la energía, sobre todo la e ciencia energética. De nirá todos los requisitos para conseguir sistema de gestión de la energía e ciente: cómo desarrollar e implementar una política sobre energía, cómo jar objetivos, metas y planes de acción, etc.

Energía y Redes en alianza con Schneider Electric tiene el compromiso de reducir el consumo de energía de sus clientes ofreciéndoles una amplia gama de productos y servicios de e ciencia energética activa entre los que se incluyen el asesoramiento, plan de gestión energética con estrategias de implementación, soluciones de supervisión y control y productos conformes, todo ello respaldado por un excelente servicio que ayuda a mantener el ahorro conseguido.

Auditorías de energía

Los consultores especialistas en energía pueden medir y analizar el consumo de energía en un centro o empresa e identificar las áreas en las que se puede ahorrar energía para definir el plan de gestión energética adecuado.

Monitorización a distancia del consumo de energía

Los gerentes de energía o expertos externos pueden monitorizar a distancia el consumo de energía mediante conexiones con o sin cables a las instalaciones eléctricas. A partir de la información recogida, estos expertos harán recomendaciones que pueden aplicarse en tiempo real.

Variadores de velocidad (VSD)

Como los motores eléctricos consumen tanta energía (aproximadamente dos tercios de la energía utilizada en la industria se consume así), los variadores de velocidad ofrecen una gestión más e ciente de aplicaciones que necesitan mucha energía como instalaciones de ventilación, bombeo y aire comprimido. Estos productos pueden integrarse en una planta nueva o utilizarse para mejorar el equipo existente.

Soluciones técnicas

Entre las soluciones técnicas para optimizar las instalaciones eléctricas hay una amplia gama de productos, equipos, controladores inteligentes y dispositivos de control, son relativamente baratos y pueden reducir el consumo de energía de una instalación comercial o industrial normalmente en un 20 %.

Soluciones de iluminación

Existen soluciones para el control de la iluminación que permiten optimizar los sistemas de iluminación tanto en lo que respecta al funcionamiento (confort y seguridad) como al uso energético. La iluminación supone aproximadamente la mitad de la energía consumida en edifi cios comerciales.

Calidad de alimentación eléctrica

Dos aspectos que se suelen pasar por alto son los armónicos y el factor de potencia. Estas características invisibles de un sistema eléctrico pueden influir en el consumo, los costes e incluso en la vida útil de los equipos. Hay una legislación europea relativa a los armónicos y a las interferencias electromagnéticas, pero aunque no existiera ese motivo legal, es un deber de las empresas asegurarse que no contaminan la infraestructura de suministro eléctrico con armónicos reflejados -en el Reino Unido se ha llegado a medir hasta el armónico 50.

Mayores repercusiones directas tiene el factor de potencia. Los consumidores con un factor de potencia inadecuado derrochan energía y sufren mayores costes, a menudo sin saberlo. Sin embargo, es fácil especificar e instalar equipos para corregir el factor de potencia. Otra cosa a tener en cuenta es que como en el centro de los equipos de corrección del factor de potencia hay condensadores, a medida que estos aparatos se deterioran hacia la mitad de su vida útil, es conveniente actualizarlos para mantener el mayor factor de potencia posible. Por tanto el mantenimiento puede ser clave para optimizar el ahorro.

A continuación en este documento técnico examinaremos algunos sectores especí cos en los que se pueden aplicar las medidas de e ciencia energética activa.

Eficiencia energética activa en el sector de la construcción

Eficiencia energética activa en edificios públicos y comerciales de nueva planta

Es difícil comprender por qué hay tantos edi cios ine cientes. Existe la posibilidad de incorporar la e ciencia energética activa durante el diseño, desarrollo, construcción e incluso cuando el edi cio está ya ocupado. Sin embargo, los distintos intereses creados de quienes diseñan y utilizan el edi cio, lejos de motivar la gestión de la energía, a veces la impiden.

Por ejemplo, los arquitectos pueden tener en cuenta la conservación de la energía en los programas de materiales y aislamiento que adopten, es decir, la e ciencia energética pasiva. Es raro que se tengan en cuenta los controles de gestión de energía en la etapa de diseño, puesto que suele ser competencia de la ingeniería de servicios del edi cio.

El objetivo primordial de una empresa constructora es cumplir con el presupuesto, recortar gastos de construcción y evitar las cláusulas de penalización. Solo si reciben instrucciones estrictas adoptan sin reparos sistemas de construcción o gestión de la energía durante la fase de construcción.

Normalmente los ingenieros de servicios del edificio están más dispuestos a tener en cuenta los controles del edi cio. No obstante, también en este caso lo que prima es añadir un valor percibido en cuanto a confort y controles de acceso, iluminación adaptable y complejas disposiciones de TI más que en el control energético.

En lo que se refiere a las propiedades comerciales, incluso los usuarios finales a veces no se preocupan por la conservación o la medición de la energía. Como suelen tener contratos de alquiler a corto plazo, piensan que aunque sean ellos los que pagan la factura de electricidad no tienen capacidad, o llegan tarde, para poder hacer algo.

En decir, es más fácil conseguir que un control eficaz y adecuado de la e ciencia energética activa entre en la agenda si se integra en otras ofertas de BMS irresistibles. Este mismo argumento puede ahorrar costes en las fases de instalación con el uso compartido del cableado de infraestructuras, tirando los cables de datos y alimentación al mismo tiempo, e instalación coordinada de accesorios (control de energía, salida de datos, control HVAC, control de acceso y controles de iluminación en redes comunes).

Impulso legislativo

Muchos creen que la imposición de un impuesto sobre el cambio climático ha tenido mucho menos efecto en la conservación de la energía de lo previsto. Si bien ha habido un incremento en las especificaciones de controles para motores e cientes en sistemas de ventilación y calefacción, por ejemplo, hay pocas pruebas de adaptaciones a gran escala. Pero la necesidad de adoptar la gestión de la energía se está impulsando con nuevas medidas legislativas.

Es de justicia mencionar que, para la mayoría, la atención no se centra tanto en salvar el planeta como en reducir los costes. El precio de la electricidad es el motivo más obvio y volátil para la e ciencia energética, pero la legislación medioambiental y el beneficio que le reporta a la empresa la reputación de ser un «buen ciudadano corporativo» tienen, cada vez más, un valor real.

La directiva relativa a la e ciencia energética de los edi cios (EPBD) también obligará a muchas organizaciones a evaluar con regularidad y a mostrar públicamente su comportamiento energético, dando mayor visibilidad, ímpetu y valor empresarial a sus credenciales energéticas.

El uso de equipos e cientes (e ciencia energética pasiva) es vital pero no lo es todo. Para que una instalación sea e caz hay que monitorizarla, gestionarla y controlarla para conseguir un rendimiento coherente y evitar el deterioro: por eso es tan importante centrarse en el suministro, funcionamiento, gestión y mantenimiento como en la implementación de cambios físicos en las instalaciones. Además, el ahorro en costes y en emisiones de carbono se suele conseguir rápidamente y a un coste bajo o moderad

En Energía y Redes , S.A. de C.V somos expertos en la implementación de soluciones de monitoreo de energia , consúltanos y te asesoramos

 

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