El futuro de las aplicaciones de realidad aumentada: ¿qué nos espera?

 

Las aplicaciones de realidad aumentada traerán consigo toda una serie de cambios en nuestro día a día difíciles de imaginar hoy. Abramos una ventana a nuestro futuro próximo y contemplemos el paisaje.

Es difícil llegar a comprender hoy en día de qué manera nos va a cambiar la vida, de aquí a unos años, la llegada de las aplicaciones de realidad aumentada. Se puede establecer un paralelismo con los profundos cambios que los móviles han traído a nuestro día a día: era imposible imaginarlos para la generación de los 90.

Conviene recordar que la realidad aumentada es una tecnología que complementa nuestra realidad, sin aislarnos de ella, superponiendo capas de elementos al entorno en el que nos encontremos en ese momento. Es importante matizar que esto puede hacerse de manera inmersiva, con gafas, o no inmersiva, con un móvil o tablet, gracias a la cámara que poseen.

La realidad aumentada y sus posibles aplicaciones 

Abramos una ventana hacia el futuro y reflexionemos sobre las posibles aplicaciones de la realidad aumentada con las que conviviremos en pocos años.

  • Información aumentada: el acceso a la información que nos proporcionan los móviles permite que nuestro conocimiento aumente de manera exponencial, puesto que no hace falta que lo almacenemos en nuestra memoria. Esta situación va a incrementarse drásticamente cuando, con unas gafas de realidad aumentada, tengamos acceso a la información (o metadatos) relacionada con cualquier objeto o persona que veamos, de manera inmediata. Así, podremos acceder a los datos del perfil, a tiempo real, de cualquiera con quien mantengamos una conversación, sin tener que esperar a que se descuide para entrar en su LinkedIn con nuestro móvil, como hacemos ahora. Las relaciones sociales se verán alteradas por esta inmediata disponibilidad de la información de nuestro interlocutor. Cualquier actividad dispondrá de ayudas gráficas para realizarla, como el camino a seguir por una carretera, que nos aparecerá ante nuestros ojos, o incluso la disposición de las tuberías del gas por la calle, para que los operarios sepan con exactitud qué pavimento levantar.
  • Hologramas de objetos: un holograma es una recreación tridimensional de un elemento que se añade a la realidad. La realidad aumentada permitirá también mostrarnos objetos virtuales que estarán perfectamente integrados en nuestro entorno. Podremos, por ejemplo, probarnos trajes y vestidos virtuales y comprobar cómo nos quedan. O montar muebles con unas instrucciones virtuales que nos enseñarán qué hacer con cada pieza, consiguiendo por fin que no nos sobre ninguna. E, incluso, manipular en el aire cualquier objeto que estemos diseñando o investigando. Evidentemente, esto tendrá un impacto enorme en la educación y  en la formación industrial o técnica, abaratando los costes y permitiendo un acceso ilimitado a cualquier elemento que se estudie.
  • Hologramas de personasla principal aplicación de la realidad aumentada llegará cuando podamos interactuar con hologramas de seres aparentemente inteligentes, rompiendo las barreras espaciales y temporales que actualmente limitan nuestras relaciones. Podremos compartir la misma estancia con nuestros seres queridos, independientemente del lugar en el que se encuentren y, llegado un momento, independientemente también del tiempo al que pertenezcan. En efecto, una inteligencia artificial suficientemente desarrollada nos permitirá relacionarlos con personas que ya no se encuentren entre nosotros, relativizando aún más el concepto de muerte.

Para concluir: las aplicaciones de la realidad aumentada van a generar el mayor cambio en nuestra manera de vivir, sentir y ser del que nunca hayamos sido testigos. En cualquier caso, todo lo que imaginemos ahora sobre cómo nos cambiará la vida se quedará corto, de la misma manera que en los años 90 nadie anticipaba que llevaríamos en nuestro bolsillo un aparato que hubiera dado envidia al mismísimo James Bond.

 

Información obtenida de ICEMD

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